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sábado, 22 de febrero de 2014

PARQUE ARQUEOLOGICO DE TIERRADENTRO

El Parque Arqueológico de Tierradentro está localizado en el Departamento del Cauca, en inmediaciones de los municipios de Belalcázar e Inza. Los vestigios se concentran especialmente en los alrededores de la población de San Andrés de Pisimbala.

La topografía del área es abrupta, conserva vegetación primaria en pequeña proporción y algunos animales silvestres. Los vestigios arqueológicos incluyen tumbas subterráneas o hipogeos, y estatuas de piedra, que dentrodel parque se agrupan en cinco zonas: Alto del Aguacate, Alto de San Andrés, Loma de Segovia, Alto del Duende y el Tablón. Las instalaciones del parque cuentan con un museo arqueológico y uno etnográfico.

En épocas anteriores al año 1000 d.C. esta zona fue habitada por sociedades agrícolas de características culturales similares a las de San Agustín. Estas semejanzas se observan en aspectos de la cerámica, estatutaria y orfebrería. Los hipogeos o tumbas colectivas monumentales con cámaras subterráneas que reproducen el interior de viviendas, por el contrario, son una característica exclusiva de esta región. Se agrupan en las cimas de colinas o los filos de las montañas, previamente aplanadas para tal fin, cerca de los lugares de vivienda.


Gracias a la obtención de fechas de carbono catorce sabemos que los hipogeos fueron usados entre el 600 y el 900 d.C. En ellos se practicaban entierros secundarios de huesos exhumados en urnas. Sus paredes fueron decoradas con diseños geométricos antropomorfos y zoomorfos, en colores rojo y negro sobre blanco.

Los hipogeos se componen de un pozo de descenso y la cámara funeraria, fueron tallados en toba volcánica, roca semidura, usado cinceles y azuelas de andesita y basalto. La cámara tiene generalmente nichos laterales y pilastras y en los hipogeos más grandes se observan dos o tres columnas.

Igualmente se han encontrado tumbas de pozo poco profundas para entierros primarios con una pequeña cámara lateral donde colocaban objetos como metates, manos de moler, collares y vasijas de cerámica.

Cuando se inició la conquista española de la región de Tierradentro en el siglo XVI, ya la habitaban los paéces, quienes entonces guerreaban con sus vecinos del norte, los pijaos, y del sur, los yalcones y timanaes. Sin embargo, estos grupos se unieron para enfrentar a los españoles y tras casi un siglo de luchas, solo sobrevivieron los paéces; calificados por los cronistas como fieros guerreros, que usaban lanzas, dardos y macanas para pelear.

No se conoce con precisión su origen geográfico, y las comunidades paéces actuales aseguran no tener relación con los constructores de las tumbas y estatuas. Hoy habitan las zonas templadas y frías, tienen viviendas dispersas, generalmente dentro de los terrenos donde cultivan maíz, yuca, arracacha, frijol, papa y coca. La población actual es de unas 25.000 personas, hablan el español y el paez y se agrupan en dieciocho resguardos.

Cada uno posee un gobierno interno, el cabildo, elegido por la comunidad paez cada año. Desde el primer contacto con los europeos, los paéces han desarrollado formas de resistencia cultural, incorporando elementos externos y manteniendo los propios.

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